Alberto Contador concluyó el domingo 7 de abril su periplo por las carreteras vascas con un quinto puesto en la general de la Vuelta al País Vasco  y la tercera plaza del podio en la Klasica de Primavera de Amorebieta.

 

Alberto se enfrentó en la Vuelta al País Vasco a una semana de excepcional mal tiempo, en especial los últimos tres días, los más exigentes y  en los que el pelotón se exigió hasta el límite. A pesar de las duras condiciones meteorológicas, el líder de Saxo-Tinkoff mantuvo sus opciones al triunfo final hasta la última contra reloj, a la que llegó con sólo 10 segundos de diferencia frente al líder, el colombiano Henao.

 

Todo se decidió en los duros 24 kilómetros del recorrido de Beasain, que se disputó con mucho frío y lluvia continua. Ahí brilló el colombiano Nairo Quintana, que arrebató el triunfo a su compatriota del Sky, Henao, y al considerado máximo favorito, Richy Porte, que tampoco pudo darle la victoria a su equipo. Alberto Contador, por su parte, poco pudo hacer al acusar el enorme esfuerzo realizado en las dos etapas anteriores, que le pasaron factura, al llegar justo después de haberse  recuperado de una gripe.

 

Después de concluir la Vuelta al País Vasco, Alberto sumó todavía un día más de competición con la Clásica de Primavera, donde demostró que, a pesar del cansancio acumulado, sus piernas empiezan a responder bien. Contador se escapó en el tercer paso por Autzagane junto a Beñat Intxausti y los dos estuvieron a punto de disputarse la victoria al sprint, pero fueron cazados por el grupo de cabeza a sólo 25 metros de meta. A pesar de todo, Alberto terminó en la tercera plaza del podio, una pequeña alegría con la que casi ha dado por concluida su primera parte de la temporada, a la espera de decidir si correrá o no las dos últimas clásicas de las Árdenas. En cualquier caso, el líder del Saxo-Tinkoff ya tiene puesta su mente en la preparación del Tour de Francia, su gran objetivo de la temporada.