Me han pedido un  artículo para explicar mi punto de vista sobre el caso de Alberto y lo ocurrido durante el larguísimo proceso que hemos padecido desde el 24 de agosto del año 2010. Es difícil decidir por dónde empezar ni qué contar.

En estos momentos y una vez publicada la sentencia, no podemos decir que estemos satisfechos. Desde el principio hemos trabajado con todo lo que teníamos para obtener justicia, hemos invertido tiempo, recursos, dinero… y después de todo no hemos logrado la absolución. Era lo único que nos valía y defendemos, ya que Alberto es inocente. Un día de sanción ya es demasiado para una persona cuyo único error fue no analizar la dichosa carne que se comió durante el Tour de 2010.

Sin embargo, el gran trabajo que se ha hecho ha logrado que en la resolución se diga claramente que Alberto no se ha dopado, por mucho que se hayan empeñado los apelantes en demostrar lo contrario. Creo que este hecho es de suma importancia y es lo que ha provocado tantas y tantas muestras de apoyo y cariño hacia nosotros. La gente no puede entender que sin ser culpable tengas que cumplir dos años de sanción, pagar una multa del 70% de tu sueldo y ser desposeído de los títulos obtenidos con tanto trabajo, esfuerzo y sacrificio.

No me vale que digan que la norma es la que hay y que tenemos que aceptar la decisión. Con la norma existente había razones jurídicas para absolver a Alberto, incluso para imponer una sanción de un año (lo lógico si, como dicen son los suplementos la opción más probable). Sin embargo y como todos sabemos, nos sancionan con la pena máxima.

Desde que empezó todo esto me he preguntado muchas veces qué hemos hecho para merecer esto. Todavía no he obtenido respuesta.

 

Francisco Javier Contador (Artículo publicado en el diario La Razón)

 

 

 

 They’ve asked me for an article explaining my point of view about Alberto’s case and what happened during the extremely long process that we’ve endured since August 24, 2010. It’s difficult to decide where to begin and what to tell. Now that the ruling has been published, we can’t say we’re satisfied. From the beginning, we’ve worked with everything we had to obtain justice. We’ve invested time, resources, money… and after everything, we haven’t achieved an acquittal. It was the only thing that we valued and defended, since Alberto is innocent. One day of sanction is too many for a person whose only mistake was not analyzing the damned meat that he ate during the 2012 Tour. 

The great work that’s been done has made it so that in the resolution it says clearly that Alberto didn’t dope. This fact is of utmost importance and is what has brought about so very many gestures of support and caring. People can’t understand that without being guilty you have to fulfill a two-year sanction, pay a fine worth 70% of your salary and be stripped of titles obtained with so much work, effort and sacrifice. 

I couldn’t care less what they say the existing norm is. There were legal reasons for acquitting Alberto, or even for imposing a one-year sanction (that’s logical, if, as they say, the supplements were the most likely option). Nevertheless, they sanction us with the maximum penalty. Ever since it started, I’ve asked myself many times what we’ve done to deserve this. I still haven’t come up with an answer. 

Francisco Javier Contador (Published in Spanish newspaper La Razón) 

Francisco Javier Contador